¿Alguna vez has probado un buen pan brioche, elaborado con mimo siguiendo una receta tradicional? Entonces seguro que recuerdas su sabor, ligeramente dulce, su intenso aroma a mantequilla y su agradable textura esponjosa. 

A continuación te contamos cuál es el proceso de elaboración del brioche en Antic Tradicional, cómo puedes adaptar la receta para prepararlo tú en casa y cuáles son algunas de las combinaciones que puedes hacer utilizándolo como base. 

 

Qué es el brioche: origen y usos culinarios

Aunque es originario de Francia, el brioche es un pan dulce tradicional muy apreciado en nuestro país, por su versatilidad tanto para tomarlo solo, como un pan dulce o como base para otras elaboraciones. 

Su ingrediente estrella es la mantequilla, responsable de su característico sabor y de la textura algodonosa de su miga, extremadamente ligera, tierna y aireada.

La corteza ofrece un interesante contraste. Es suave y delicada, con un tono dorado que la hace muy apetecible al primer vistazo. Es una corteza blanda, en la mayoría de los panes, pero dependiendo de la receta específica y la técnica de horneado utilizada, también pueden encontrarse elaboraciones de corteza ligeramente crujiente que contrasta muy bien con la blandura del interior.

Se dice que comenzó a elaborarse en Francia, en concreto en la región de Normandía, y que el nombre procede de broyé, que significa moler o amasar en francés, posiblemente haciendo alusión al largo proceso de amasado que es necesario para conseguir esa textura tan característica.

Es interesante nombrar que en su momento fue considerado un pan de lujo, reservado a las clases pudientes, ya que para su elaboración se necesita una cantidad importante de mantequilla y huevos, ingredientes caros en aquel momento.

El brioche ha ido ganando popularidad en España en los últimos años, hasta hacerse habitual en pastelerías y panaderías. También se encuentra en las cadenas de supermercados más importantes, y los locales de restauración lo incluyen cada vez más en sus cartas, tanto como un pan dulce para desayunos, brunches y meriendas como en otras combinaciones más sofisticadas, como sandwiches salados con ingredientes muy diversos.

Además, según las zonas, es posible encontrar otras preparaciones que utilizan el brioche como base. Por ejemplo, en Catalunya destaca la Coca de Sant Joan, que se elabora con brioche en una de sus versiones.

Otra receta que también se elabora con masa de brioche es el tradicional Tortell de Reis o Roscón de Reyes, uno de los dulces que año tras año entra en todos los hogares el día 6 de enero.

 

¿Cómo se elabora un buen pan de brioche? Te contamos un par de secretos

Los brioches que elaboramos y vendemos a nuestros clientes se ciñen a la receta tradicional, lo que da como resultado un pan fresco, esponjoso y fragante. Y para eso, cumplimos dos condiciones que, en Antic Tradicional, son irrenunciables:

  1. Nos basamos en ingredientes de primera calidad. Sin eso, obtendríamos otra cosa, pero no un brioche como a nosotros nos gusta. Buenas harinas, buena mantequilla, fermentos naturales… La diferencia la marca el paladar.
  2. Respetamos todos los pasos de la elaboración clásica. Para nosotros, eso pasa por dejar a un lado las prisas en el proceso de producción y aguardar el tiempo necesario para que se produzcan las tres fermentaciones necesarias para un resultado óptimo.
    • La primera, o fermentación “esponja”: se hace una premasa mezclando harina, levadura y agua. Y se espera a que doble su volumen y quede con forma de una gran esponja.
    • La segunda, o fermentación “en barrote”: se cortan fragmentos de masa, se pesan y se les da forma alargada, de barrote. Una vez hecho eso, se vuelve a esperar.
    • La tercera, una fermentación con la forma final: se toma el barrote y se hace un círculo si es para un roscón o se aplana si es para una coca. También se le puede dar forma de trenza, de pan de molde, de bollo… Lo que les necesite. Se deja un tiempo para la tercera fermentación y ¡al horno! 

¿Podría hacerse de otra manera más rápida? Por supuesto, de hecho así se preparan muchos de los brioches industriales, pero el resultado no es el mismo ni de lejos: masas apelmazadas, migas secas y sin esa blandura característica. El resultado es mediocre, un pan que no provoca las buenas sensaciones de un brioche elaborado con mimo. 

 

¿Te atreves con el brioche? Una receta sencilla

No todas las recetas domésticas son iguales, hay pequeñas variaciones: con más o menos azúcar, con agua en vez de leche… Puedes hacer pruebas a partir de esta que te presentamos y quedarte con la que mejor te salga. 

 

Ingredientes del brioche

Ten todos los ingredientes a mano antes de empezar a trabajar:

  • 300 g de harina de trigo de fuerza (12% de proteína aproximadamente) 
  • 35 g de azúcar
  • 20 g de levadura fresca
  • 150 g de mantequilla a temperatura ambiente
  • 3 huevos grandes
  • 40 g de leche entera
  • 5 g de sal
  • 1 huevo (para pintar la masa)

 

Preparación del brioche

  1. Tamiza la harina y reserva. Disuelve la levadura en leche a temperatura ambiente, añade sal y azúcar. Reserva. Haz un hueco en el centro de la harina, añade la leche con levadura y azúcar, mezcla con una cuchara, con movimientos lentos para que se hidrate bien la harina. Incorpora los huevos batidos, mezcla todo bien y deja reposar media hora
  2. Transcurrido el tiempo, añade la mantequilla. Amasa bien durante otros 20 minutos, hasta que se integren todos los ingredientes y la masa quede suave y algo pegajosa. Deja reposar de nuevo media hora. Mientras, prepara el molde o la bandeja donde vayas a hornear tu brioche. Utiliza mantequilla para que no se peguen.
  3. Vuelve a amasar durante 20 minutos más, luego dale a la masa la forma que quieras. Y queda la tercera fermentación: espera a que de nuevo doble su volumen. El tiempo es variable, en función de la temperatura. Puede ser desde una hora hasta tres.
  4. Precalienta el horno a 200° y luego bájalo a 180°. Pinta la masa con huevo y hornea. El tiempo dependerá de la forma que le hayas dado a la masa. Como referencia, unos bollos tardarán alrededor de 20 minutos, mientras que una hogaza puede necesitar hasta 35. 

Sigue estos pasos y tendrás un excelente pan de brioche recién hecho.

Como te decíamos, es un pan que admite todo tipo de ingredientes, dulces y salados, así que te recomendamos experimentar. ¿Un sencillo sándwich de jamón y queso? ¿Qué tal una medialuna rellena de hummus, pimiento asado y pollo? ¿Y si este año preparas las torrijas con pan de brioche?

Un buen brioche combina con todo. ¡Qué aproveche!

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