¿Hasta qué punto el diseño de un local minorista repercute en la buena marcha del negocio? ¡Más de lo que te imaginas! Desde la disposición estratégica de los productos hasta la creación de zonas calientes y frías, cada aspecto del diseño del lugar de venta va a tener un impacto significativo en la experiencia del cliente y, en última instancia, en las ventas.

Si no sabes qué son las zonas calientes y frías o no te has planteado cómo mejorar la distribución para darle un impulso a tu negocio, este es el post que necesitas.

 

Qué son las zonas calientes y frías en un negocio minorista

Panaderías, cafeterías, pequeñas tiendas o supermercados… Cualquier negocio minorista de restauración o alimentación se enfrenta al desafío de ofrecer productos atractivos mientras optimizan el flujo de clientes y maximizan las oportunidades de venta. 

Por eso es importante prestar atención a la disposición estratégica de los espacios, ya que es un factor que influye en las decisiones de los clientes, estimula la compra o el consumo y puede mejorar la satisfacción general de todos los usuarios. 

Quienes diseñan espacios comerciales tienen muy en cuenta los mapas de calor y el reparto de zonas calientes y frías dentro del establecimiento. 

¿Qué son estas zonas? Te lo explicamos:

 

Zonas calientes

En cualquier retail, las zonas calientes son aquellas áreas que atraen más atención por parte de los clientes y generan mayor tráfico. 

Estas áreas suelen estar ubicadas en lugares estratégicos, como cerca de la entrada, pasillos principales o el mostrador. También son zonas calientes el escaparate o los expositores colocados a ambos lados de la entrada

Una estrategia que siguen muchos negocios, panaderías entre ellos, es colocar los productos de mayor valor o que dejan más margen de beneficio en las zonas calientes. Como hay más tráfico, la venta de ese tipo de productos es mayor que si estuviesen en una zona fría. 

También es habitual colocar en zonas calientes productos fáciles de añadir en el último momento, para aprovechar la compra impulsiva, como piezas individuales de bollería, cookies, o productos muy “tentadores”, como el pan recién salido del horno. 

 

Zonas frías

Por otro lado, las zonas frías son aquellas áreas que requieren estrategias adicionales para atraer la atención del cliente, ya que no generan tanto tráfico como las zonas calientes. 

Consideraríamos áreas frías, por ejemplo, los pasillos menos transitados, rincones poco visibles, la zona inferior de los expositores o secciones con productos menos populares. 

A diferencia de las zonas calientes, donde cualquier cosa que pongamos es fácilmente visible y accesible, en las zonas frías es necesario hacer un esfuerzo extra para despertar la curiosidad y conseguir que el cliente se desplace, como promociones especiales, degustaciones de productos, una iluminación específica o, simplemente, una presentación visual más atractiva. 

Muchas veces se opta por colocar en las zonas frías los productos de mayor rotación, es decir, los que prácticamente se venden solos, como la barra Vallesana de Antic Tradicional. De esa forma, se “obliga” al cliente a que se desplace hasta esa zona fría del local. Es una forma de dinamizar áreas que, con productos menos demandados, tendrían un tráfico muy bajo.

La altura a la que se coloca la mercancía también tiene un impacto significativo en las ventas. Por eso las barras “de diario” (más económicas y muy demandadas) suelen colocarse por debajo de la línea de los ojos. Sin embargo, los panes especiales u otros productos de mayor valor añadido se suelen encontrar a la altura de la vista, para potenciar su venta.

 

La distribución de zonas en una panadería, cuestión de estrategia

¿Qué ruta siguen los clientes cuando entran en una panadería? Conocer ese flujo y dirigirlo mediante la optimización de zonas calientes y mejorando la gestión de las zonas frías, es importante para el rendimiento del negocio, pero también para crear una buena experiencia en el local. 

La organización del espacio no solo va a mejorar el flujo de clientes desde que entran hasta que acceden a la caja, también va a prevenir cuellos de botella evitando que se acumulen clientes en determinadas zonas o eliminar desplazamientos innecesarios por parte de los empleados.

Se trata de ahorrar tiempo y recursos para que cada trabajador pueda ser más productivo en su puesto. 

En las decisiones de diseño influye tanto el tamaño del establecimiento como su forma. Una panadería en un local de dimensiones reducidas va a requerir maximizar el espacio con soluciones de almacenamiento vertical, así como mobiliario polivalente para aprovechar mejor cada metro cuadrado.

En cambio, un espacio amplio admite más posibilidades y un estudio más versátil de las zonas calientes y frías. 

De entrada, es posible plantearse la creación de diferentes ambientes: por ejemplo, una zona para despacho de productos y otra para que los clientes puedan degustar allí mismo el pan o la bollería, junto con un café o un chocolate, al estilo de las numerosas “granjas” que existen en Cataluña.

A continuación, tienes algunas claves para el diseño de las 3 zonas calientes habituales en un establecimiento de venta de pan:

 

1. Puerta de entrada

Debe ser espaciosa y accesible para todo tipo de usuarios. Puede ser buena idea instalar estratégicamente un ventilador sobre la puerta, para atraer clientes con el aroma de los productos recién horneados.

 

2. Vitrinas y expositores

Si el local dispone de espacio suficiente, coloca las vitrinas con los productos de cara a la puerta de entrada, para que los transeúntes puedan verlos incluso desde la calle, cuando se paran ante el escaparate. 

Asimismo, es interesante colocar vitrinas transparentes a cada lado de la entrada. De ese modo, los productos se ven ya desde la puerta y no se resta luz ni visibilidad.

Jugar estratégicamente con espejos “multiplica” los productos y muestra todos sus ángulos, lo que es muy interesante si lo que se expone son, por ejemplo, tartas o elaboraciones estacionales, como los Tortells de Reis o las Cocas de Sant Joan.

 

3. Mostrador y caja

Es una de las principales zonas calientes, por eso debe estar en lugar visible y cómodo para los clientes. Una manera de potenciar el rendimiento de esta zona es colocar pequeños artículos que el cliente pueda incluir a última hora en su compra, como bolsitas de tostadas, de galletas o de regañás.

Es importante diseñar el acceso al mostrador principal de forma que, si se concentran muchos clientes, la espera no resulte agobiante o incómoda. Por eso se debe calcular bien la anchura de los pasillos y la distancia que lo separan de las mesas, si las hubiera en el local.

Todos los elementos (estanterías, vitrinas, mesas, sillas) deben colocarse de forma que nunca sean un obstáculo o impidan el paso. El acceso al punto o puntos de pago tiene que ser intuitivo.

Si estás creando un negocio de panadería o pensando en iniciarlo, es importante tener en cuenta todas aquellas estrategias de marketing que puedan ayudar a impulsar las ventas.

El resto es vender productos de calidad. Y en eso podemos ayudarte. ¿Conoces nuestro catálogo

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